Todos los jóvenes de este siglo

Hemos tenido que creer en algo

Para vivir.

Orden y Libertad,

Dioses de alma podrida,

Nos han tapado la boca

Con puñetazos de guerra

Y nos han vuelto finalmente

Ateos políticos;

Claridades últimas

Autoencontradas detrás de los campos

Donde nadie sembraba

Más que semillas de muerte.

Cuando los dioses se marchan

Dejan en la Tierra sombras contrarias.

Es así como Orden y Libertad

Envenenaron las cifras,

Esdrujulizaron los dientes.

No sabíamos que el Principio de la Incertidumbre

Degollaba ídolos hasta en la caverna de las madres.

 

Pero, mi querido Ion, tú has muerto

En una colina checoslovaca,

Sonriendo al sol, tu tocayo,

Y al mundo subjetivo, tu aljamía,

En el año del Señor 1944.

Yo he devorado años y leguas

Con hambre idéntica

Y con cada conquista me brotaba un colmillo

Desde las encías del conocimiento.

¿Te acuerdas cuando queríamos

Ser franciscanos,

Juntar Orden y Libertad

En una sola palabra?

Pero no hubo manera.

Lo que se nos permitió

Fue Muerte y Exilio,

Peldaños últimos de la razón pura

Que repartimos entre los dos

Como rebanadas del mismo pan

Sagrado y profano. 

 

 

vintila horia nació en Rumania en 1915.  Sus obras han sido escritas en rumano, francés y español.  Poeta, novelista y ensayista, su obra más conocida es la novela “Dios ha nacido en el exilio” escrita en francés y que ganara el premio Goncourt del año 1960.  Residió en Madrid donde dirigió la célebre colección “Punto y Omega” de la editorial Guadarrama.  El poema que publicamos fue escrito directamente en nuestro idioma.

 

 

CARTA A UN AMIGO MUERTO
DE UN TIRO ESTRAFALARIO

VINTILA HORIA